En la segunda conferencia de clausura del XXII Congreso Nacional de Psicología Jurídica y Forense celebrado en Puerto Madryn, la Dra. Marta Gerez Ambertín, destacada psicoanalista y docente, abordó el impacto de la era digital sobre la subjetividad y el ejercicio profesional, y advirtió sobre la emergencia de un “Súper Yo digital” que promueve una hipervigilancia e hiperobediencia a través del consumo ilimitado de pantallas.

Gerez Ambertín señaló que la adicción tecnológica no constituye un fenómeno contingente o fortuito, sino una estrategia diseñada desde el poder económico para erosionar las defensas simbólicas de las personas, reemplazando la palabra mediadora por el goce letal de la imagen y el simulacro:

El acoso del goce digital sobre el sujeto está produciendo una nueva adicción que palpamos a diario. La interacción con interfaces seduce al máximo porque no marca la castración ni la prohibición, provocando un deslizar infinito que erosiona la protección que el sujeto tiene en la palabra distribuida y regulada por el lenguaje.

A lo largo de su disertación, la especialista cuestionó la pretensión actual de otorgar subjetividad a los sistemas de IA, recordando que, aunque estas herramientas logren producir discurso y simular empatía, carecen de inconsciente, cuerpo, emociones, historia y responsabilidad ética. En esa línea, remarcó que el riesgo latente no radica únicamente en que el individuo confunda la máquina con una persona, sino en que se debilite progresivamente el deseo genuino de buscar la alteridad y el vínculo humano:

Se intenta proyectar subjetividad ahí donde no la hay. Olvidamos que el inconsciente y el deseo exceden toda forma de apresamiento y de su franca destrucción: no es fácil meterlos en la jaula digital.

Para concluir, la Dra. Gerez Ambertín alertó sobre la presencia de grandes padecimientos clínicos y severas problemáticas actuales en la sociedad, tales como la violencia extrema, las compulsiones descontroladas y las adicciones:

Los llamativos padecimientos presentes en los sujetos que escuchamos en nuestra clínica y en las pericias psicológicas dan cuenta de una escalada de lo pulsional como consecuencia del acoso del goce digital en desmedro de las formaciones simbólicas del inconsciente.

Su presentación ofreció un cierre de profundo debate teórico e institucional en el encuentro organizado por APFRA, interpelando a los profesionales a defender la función de la palabra y el deseo humano frente al avance de la mercantilización algorítmica.